ME HA TOCADO LA LOTERÍA

– Esta mañana me ha tocado la lotería.

– ¿Te ha tocado la lotería? ¡Qué suerte! ¿Cuánto te ha tocado?

– Me ha tocado poder comerme el último plato de espinacas con bechamel que había en el menú del restaurante.

– ¿Y dices que te ha tocado la lotería? Eso es absurdo. Cuando a uno le toca la lotería gana un montón de dinero, no un plato de espinacas con bechamel.

– ¿Seguro? La lotería no sólo es dinero. La lotería son muchas cosas más. Son esas pequeñas cosas por las que nos sentimos afortunados, pero la mayoría de las veces no somos conscientes del gran regalo que acabamos de recibir.

– No lo entiendo. A mí siempre me enseñaron que la lotería tenía que ver con tocarte dinero en un sorteo, el sorteo de la lotería.

– ¿Te acuerdas del otro día el tortazo que te diste saliendo de la ducha?

– ¡Si! ¡Claro! ¿Cómo no me voy a acordar? Aquí estoy con mis moratones y mi dolor de nariz. ¿Y qué?

– Pues en ese tortazo te tocó la lotería.

– ¡Ya! Pues mi bolsillo sigue con la misma cantidad de dinero que antes. Y mi cuerpo está dolorido por mil sitios.

– Analicemos tu caída. ¿Cuántas personas salen ilesas de una caída como esa?

– ¿Ilesas? Yo no estoy ilesa. Que aquí tengo mis moratones y la nariz que aún no puedo ni sonarme los mocos.

– ¿Te rompiste el tabique nasal? ¿O algún hueso de la mano o de la pierna? Incluso más. ¿Te rompiste algún diente? Porque te recuerdo que aterrizaste con la nariz y la boca.

– Mmmm… No. – Contestó dubitativamente.

– Sólo fue el golpetazo. ¿Verdad?

– Sí.

– ¿Tú sabes la cantidad de personas que con una caída como la tuya al salir de la ducha, incluso con una caída más pequeña, se rompen de todo? Un dedo, una mano, incluso cosas más graves se ven en urgencias, roturas de cadera, de piernas… La fortuna, el que te toque la lotería o no, no está sólo en el dinero. Está en las miles de cosas que acontecen en nuestro día a día. Piénsalo. ¿Cómo te sientes cuando ves que algo sale como tú quieres? ¿O cuando, a pesar de llegar tarde a la hora de comer al restaurante, queda el último plato de tu comida preferida, ahí “reservado” para ti? No sé en qué estarás pensando, pero no hay más que verte la cara. Tu vibración ha subido. Estás sonriente. Tus mejillas están sonrojadas. Y una sonrisa se ve dibujada en ella. ¿Cómo te sientes?  Hay miles de cosas maravillosas que vivimos a cada momento y de las que no somos conscientes. Piensa en esos pequeños detalles por los que te sientes afortunado. Eso hace que tu vibración suba. Lo acabas de comprobar en ti. ¿Que hay otros menos buenos? Sí. Todos los tenemos. La cuestión está en percatarse en esos momentos maravillosos en los que “te toca la lotería”. Céntrate en ellos y disfrútalos.

-Sara Estébanez-

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